Family trip

Hoy tuve una salida con mis padres...
Hace unas semanas, mi papá comentó que habría un concierto de Fulano. Es un grupo chileno que toca música Jazz fusión y que mis viejos vienen escuchando desde que yo era niña. He ido a conciertos de Fulano toda mi vida. Entonces cuando mi padre anunció en el almuerzo que Fulano (que llevaba hasta hoy como 8 años sin tocar en vivo) mi hermano y yo soltamos un "ohhhhhh". Mi mamá propuso entonces que fueramos todos. A mi, la verdad, salir con mis papás, por alguna extraña razón siempre me ha incomodado. Mi mamá es medio rarita... si bien nos crió, como que no entiende el humor que tenemos y se toma en serio todas las barbaridades que nos decimos con mi hermano. Fuera de eso, es dificil hablar con ella de cualquier tema que no sea su trabajo y sino es eso probablemente no diga nada porque está demasiado cansada. Mi papá es divertido, pero tiene otra onda muy distinta a la mía y mi hermano es medio enojón y se pone cargante y como buen hermano chico me wevea infinitamente. Mis viejos siempre fueron muy aprensivos, entonces nunca pude comunicarme con ellos, porque todo lo que hacía rayaba en la delicuencia, a pesar de que los que me conocen saben que soy super miliquienta para mis cosas y me carga andar haciendo ordinarieces como tomar en la calle, sin contar de que muchas veces ni tomo. Entonces... el panorama, si bien era tentador por el concierto mismo, era un panorama para el que me tenía que predisponer, pero finalmente con mi hermano dijimos que sí queríamos ir y mi papá nos entregó nuestras entradas ayer en la noche.

Hoy, entonces, nos juntamos con mi papá y mi mamá antes del concierto (mi hermano estaba at the hospital, for a change), nos tomamos un café y ahí empezó mi noche. Mientras me tomaba mi café e intentaba comunicarme con estos seres que me parecen tan poco accesibles, me di cuenta de que siempre voy a sentirme de 5 años cuando esté con ellos, de que comunicarme con ellos de igual a igual es una tarea que quizás nunca llegue a puerto y que siempre que esté a su lado volveré a ser esa niña pecosita y juguetona con ojos grandes. Luego de eso nos fuimos al concierto, donde se nos unió mi hermano menor (que hoy más bien parecía mi hermano mayor de 30, el hospital lo tienen cagao a ese wn). Alcanzamos a sentarnos y partió el concierto.

Fue un gran concierto, sin duda alguna. Fulano es una gran banda... pero yo nunca he escuchado un disco de Fulano de corrido. Excepto esa vez que tenia 8 y nos fuimos a la playa y ese era el único casette que había en el auto. O esa otra vez, cuando nos fuimos al sur en auto desde santiago los 4. Cuando ibamos pasando por las ciudades con mi viejo tomando fotos (fotos que hoy cuelgan de las paredes de mi casa), mi vieja, mi hermano y yo vestidos casi iguales con unos cortavientos para qué más ochenteros. Esa vez... la misma en que el Lada de mierda se nos echó a perder y tuvimos que dejarlo botado en Osorno para seguir el viaje en tren y bus, hasta que nos volvimos en el sillón cama del tren y con mi hermano alucinábamos porque había camas (y camarotes!) dentro del tren. O la otra vez, cuando nos llevaron a un concierto de Fulano y eramos tan chicos que mi hermano se quedo dormido y tuvieron que llevarlo en brazos al auto y luego sacarnos a los dos en brazos de agotados que estabamos.
Hoy, mientras movía la cabeza al ritmo de la música, pensaba en cuando mi papá quiso aprender a tocar saxofón y tomaba clases con el saxofonista de Fulano y cuando practicaba se metía dentro de un biombo que tenia insonorizado para no molestar a los vecinos. O en los castillos de arena que construíamos durante las vacaciones. O las largas tardes de lectura o los cuentos inventados, o las cosquillas. Hoy, mientras escuchaba esa música pensaba que soy artista. Soy de esas artistas que niegan serlo, porque lo encuentran medio perdedor, a priori. Soy de esos artistas que no quieren tener que luchar contra el sistema y que odian el sistema porque no está hecho para que los artistas vivan de su arte. Soy de esos artistas medio punks, medio vendidos al sistema. Y hoy, mientras veía a estos artisas volver al escenario con el teatro lleno de gente de todas las edades aplaudiendolos de pie, pensaba en que soy artista gracias a que mis viejos me hacían imaginar que ese monticulo de arena era un castillo, que mi papá era un monstruo y venía a capturarnos para matarnos de las cosquillas. Pensaba que de tanto verlos leer, empecé a pedir libros. Que de tanto ver a mi papá tocar la guitarra, pedí una...
que de tanto ser artista yo podía ahora, escuchar esta música extraña, loca, con unos tiempos poco comunes, sin letra y mucha improvisación y sentirme viva, con los pelos de punta, con un nudo en la garganta de tanta emoción, de tanta lucidez, de tantas ganas de que el mundo fuera un lugar mejor.

Fascist o Commie?

Se vienen las elecciones y anda todo el mundo con el asuntillo de las encuestas, del apoyo a la presidenta, y que aquí y allases con el asunto político. A eso se le suma la gripe porcina, el frío, la crisis y la mezcla resulta en un discurso asqueroso que a mi personalmente me dan ganas de vomitar a la hora de las noticias.
Yo personalmente no le creo nada a las noticias, no creo que la gripe porcina sea letal (no más que un centenar de otras enfermedades que son igual de flash), creo que la crisis es una excusa para que los emprearios se den el derecho de explotar más, para subir los precios de los bienes y angustiar más al promedio de la gente, creo en la carrera por la presidencia y me vale madre la delincuencia porque es producto de un resentimiento social demasiado válido y que nadie se da el tiempo de estudiar y resolver.

Eso creo yo. Yo no creo en Piñera... creo que es un egoísta acaparador que ya en el colmo (colmo!) de su impulso egolatra dijo "lo tengo todo, solo me queda... ser presidente" y qué asco por él. No creo que Marco Enriquez sea la solución tampoco, porque creo que debajo de ese disfraz de lobo feroz hay una ovejita que por falta de experiencia podría caer facilmente. Y Frei? O sea... Frei... ni siquiera se me ocurren palabras para hablar de Frei.

Pero hay harto de política en el ambiente y todos tenemos una opinión. Yo personalmente creo que si bien ha habido más oportunidades y cada vez hay más new rich y gente que antes no tenía acceso a escalar por la escalera social, ahora lo hace, la gente ha surgido y eso se nota. Pero saben porqué se nota? Y lo siento, pero aquí se me va a salir la facha que llevo dentro. Se nota, porque cada vez hay más flaites con plata. Qué quiero decir con eso? Quiero decir que cada vez hay más weones iletrados, prepotentes, incultos, analfabetos, pero con dinero. Y eso a mi, que soy literata, que fui criada en una familia de izquierda máxima pero con muchisima educación, me da asco. Hasta me ha pasado que amigos míos caen en flaitismos al hablar, ignorantes de que la manera correcta de hablar es otra, por ejemplo con el típico "se me imagina".
Se te imagina qué? El culo? El cerebro se te imagina? La mano? Qué se te imagina... que?!?!?!?!?
Pues bien, a mí se me imagina que el problema es grave. Que cómo vamos a ser un país desarrollado, ya sea comandados por un Piñera o por un Frei o whomever, si no sabemos hablar? Leer. Escribir. Y por tanto: entender instrucciones, ser proactivos, y todas esas cosas que estimulan la inteligencia y que hacen que uno como ser humano pueda -palabra clave - surgir.

Me carga todo este aire político que mucho más tiene que ver con si Piñera es facho o si Frei es comunista o "cómo es que Bachelet va a tener tanta popularidad si es un títere". Esas idioteces no son más que palabrería y ya es hora de que el universo de los chilenos (y del resto del mundo) deje de dividirse en polos tan, pero tan absurdos y pasados de moda. Como de Rusia en el 40. Estoy harta de los discursos presidenciales politicamente correctos que no dicen nada, que no tocan los temas de verdad importantes y que andan hablando de la píldora del día después como si fuera tema. No estamos en los años 40. Las mujeres pueden votar, los negros no son esclavos y si tengo sexo y quiero debería tener del derecho de samparme una píldora y no andar trayendo al mundo a niñitos para que sufran o sufrir yo y traer infelicidad y miseria. Así como tampoco debería ser tema el si me acuesto con un hombre, con una mujer, con los dos... qué más da... al fin y al cabo es mi cama y pago por ella y mi intimidad.

Yo no creo en el sistema, no creo en el comunismo ni en el fascismo, creo en el trabajo duro y en la educación. Y no creo que a motivación detrás de eso debiera ser el dinero. Creo que hay cosas más importantes y que los politicos, los empresarios, las corporaciones, se las tragan como la libertad, la naturaleza y la felicidad. Y no creo en ese mito construido por amargados que dice que la felicidad es "momentanea". NO. La felicidad llega para quedarse. Es una manera de mirar la vida. Pero a todos nos tienen embobados con la idea mazquina de que es momentanea y de que te la dan los viajes, los lujos, una familia, el esposo(a) y los hijos (as) perfectos.

¿Por qué es que ningún candidato de ningún partido habla sobre la dignidad del ser humano? ¿El tiempo libre para estar en familia, las infinitas jornadas de trabajo, los sueldos miserables?
¿Qué pasa cn el mundo? Estados unidos nos la vendió bien, ok... estoy de acuerdo... pero nosotros... la compramos barata, demasiado barata. Porqué? Por "se nos imagina" que así debería ser. Porque nadie se ha dado el tiempo de ofrecer el otro lado. El que no necesita al sistema, el que no cree en el dinero como si fuera dios y que sí cree en la libertad, en la dignidad, en la naturaleza, y en la felicidad.

No veo más noticias.

Lupito

Por ahí por el 91', cuando yo tenía 11 y mi hermano 8 empezamos a pedir un perro. Mi mamá, enfermera, decía que no porque los perros eran cochinos y tenían infecciones. Mi papá nos apoyaba y decía que tener mascota era muy entretenido. Finalmente, unos amigos de unos tíos le dieron el dato a mi vieja y un sábado fuimos a ver a una camada de cachorros de cocker. Ahí escogimos a uno que, obviamente según nosotros, era el más tierno. Lo llevamos para la casa y le pusimos Lucky. Desde ese momento fue la mascota de la casa, se convirtió en uno más, jugaba con nosotros, se comía nuestra comida, nos enojabamos con él y peleabamos por él. Las primeras noches, el muy mamón, seguramente acostumbrado a estar con su madre abrigadito, no soportaba dormir afuera, así que lo dejabamos en la cocina, le armabamos una camita abrigada y le dejabamos leche. Pero lloraba toda la noche, así que alguien lo entraba siempre y lo acurrucaba en su cama. Eventualmente perdió el respeto por todos y se la pasaba en las camas y se comía calzones, calcetines, peluches, panes, todo lo que estuviera a su alcance. Mi mamá, en su obsesión por la higiene, nos obligaba a bañarlo todas las semanas, porque sino, todo se pasaba a perro, según ella.

Con mi hermano empezamos a crecer y el Lucky nos acompañaba en nuestro adolescer. Cuando yo lloraba, me venía a acompañar a mi pieza y se echaba al lado mío con cara de pena - a mi que no me digan que los perros no ponen caras o no sienten, porque en sus ojos se e que entienden todo. Eventualmente empezamos a estar menos tiempo en casa, al entrar a la universidad y después hacer nuestras vidas, pero el Lucky siempre estuvo ahí, para recibirnos al llegar de clases, o del carrete, o de un examen o del trabajo. Le empezaron a salir canas y ya no corría tanto como antes. Luego llegó mi conejo Vicente, y con él la evidente vejez del Lucky que, siendo cazador, apenas si podía corretear al hábil conejito, hasta que un día Vicente ya no lo molestó sino que sólo caminó a su lado.

Ayer, yo venía saliendo del rodaje y venía jugando con mi novia en una silla de ruedas. Ella llevaba un jarrón mío y cuando se paró de la silla, el jarrón se rompió. Por alguna extraña razón (si bien el jarró me gustaba mucho) cuando ese jarrón se rompió a mi me dolió exageradamente. Mi novia despues se disculpó camino a la casa y cuando llegué y pasé a saludar, me encontré con mi mamá llorando y cuando busqué la cama de mi perro, a los pies de la cama de mi vieja, no la encontré. Ella me dijo "ya no está el Lucky... se lo llevaron hace 10 minutos". Y en mi estupida y absurda cabeza lo único que pude hacer fue relacionar el estupido jarrón con la muerte de mi perro. Como si hubiera sido una de esas coincidencias de la vida.

Lupito... te voy a extrañar... :(

Ella mira sus manos mientras se las lava. Levanta la vista un segundo y se ve en el espejo. Tiene unas ojeras rojas bajo los ojos, el pelo medio desordenado y tiene un áspecto casi enfermo. Raro. Se da pena. Se da cuenta de que ha perdido conciencia de sí misma, que ya no recuerda la última vez que comió bien o que tuvo tiempo libre o que pudo dormir una siesta. Saca las manos del agua helada y las afirma en el borde del lavamanos. No es que no tenga ánimo, es solo que está cansada. Ella intenta calmarse diciendose a sí misma que este es el camino que escogió, que esto era lo que quería y que ya habrá tiempo de descanso. Lanza un suspiro y comienza a secarse las manos con ese papel áspero que ponen en los baños públicos.
Mientras mira sus manos se pregunta si era realmente esto lo que ella quería, en si tendrá realmente tiempo para descansar luego, y en si el resto de su vida irá a tener este ritmo. Le da un poco de miedo y deja caer el papel al basurero lleno de papel áspero. Se mira al espejo una última vez y se promete que tendrá cuidado consigo misma. Que no se explotará más de lo que puede realmente explotarse. Y se mira triste, porque sabe que mentirse a sí mismo es más difícil que mentirle a los demás.

Cinismo

Tu me llamas y me dices que quieres saber cómo estoy, pero tu llamado tiene una sincronía tenebrosa. Mientras tu voz suena lejana, pienso que me llamas porque sabes que ya me lo dijeron todo, que sacaron el velo de mis ojos y que ahora veo quien eres de verdad. Me sigues hablando, y yo al principio, como siempre, lo olvido todo, te saludo cariñosa y te pregunto que cómo estas, que cómo te ha ido. Pero sigues hablando sin parar, y empiezo a recordar que me quisiste hacer daño, que encargaste a alguien que me dañara, que te hiciste pasar por mi amiga y que me utilizaste. Fui un juguete de tu ego, un tropiezo más en tu torpe camino a sentirte menos poca cosa.
Y mientras me dices con una voz dulce y llena de culpa (sí, porque la distancia no oculta la culpa, querida) que quieres lo mejor para mi, que crees que soy una gran persona, yo pienso en que no vales nada y te dejo seguir rumeando esta humillación con la que quieres purgar ese sentimiento cochino que te inunda. Imagino que el hecho de que ella me hubiese dicho todo hace menos de 48 horas y esta extraña llamada tuya tienen todo que ver, me doy cuenta de lo sucia que eres, de lo miserable. "Una gran persona" pienso y me río en silencio detrás de un "gracias" igual de cinico que tu. Y hoy re-leyendo estas entradas me encuentro con que además tu me pedías besos. Que asco.

Y yo que pensaba que no era una persona rencorosa, no quiero escuchar nunca más tu voz, oiste?
Así que ya no me escribas, porque no te leeré. No le dejes mensajes a mi buzón de voz, porque no te escucharé. Y ni siquiera intentes mirarme, porque de vuelta recibirás mi más dulce mirada, que sé que te va a doler mucho más que mi indiferencia.








Recomendación

Para los que les gusta el cine o saben disfrutar una buena película, ésta, está completamente recomendada.

"Los amantes del círculo polar" (Dir. Julio Medem) es una bella historia, bellamente contada y con una bella fotografía. La escena que dejo a continuación es una de mis favoritas en la vida del cine. Disfruten.





PS: así como dato freak les puedo contar que Medem iba a incluir inicialmente una toma de la frase escrita en el papel, sin embargo prefirió finalmente cortarla para que así cada uno de los espectadores pudiese crear su propia frase de amor perfecta.

Folk - lore

Cuando yo era chica
mis viejos eran rojos.

Rojos de esos rojos que cuando ganó el "no", me llevaron a la moneda (yo con 10, mi bro con 7) a festejar con banderitas y challas y vivas y hurras... esa fue la primera vez que corrí escapando del guanaco (la segunda vez fue cuando murió Pinochet... pero esa vez no fui por mis viejos, ni por festejar la muerte de nadie, en fin... eso es otra historia).

Yo crecí como en otro Chile... ese de la serie "Los 80". COn cacerolazos, con miedo, lleno de milicos, idas a pomaire a comprar cacharritos y floreros para la casa nueva. Con poco glamour y colores des-saturados. Con zapatillas northstar pero que no estaban "de moda", sino que eran como las unicas que habían. Un Chile con menos personalidad, pero al mismo tiempo, más identidad. Una identidad de weón cagao, pero personalidad al fin.

Y no solo eso... eran tiempos más sencillos también. La plata y ser fashion y ostentar no lo eran todo. Había prioridades más importantes... como subsistir, o pelear en clases porque erai facho o comunista. Las historias de mis compañeros eran del calibre "mi papá salvó a Pinochet del atentado", mientras que otras eran del tinte "el otro día llegaron unos milicos a mi casa durante la cena, y nos hicieron poner las caras contra la mesa mientras a mi viejo le ponían una escopeta contra la nuca, porque confundieron su nombre con el de un weón comunista". Esas historias compartiamos en 4to o 5to básico.

Hoy, por casualidad me topé con un foklorista que mis viejos escuchaban cuando yo era pendeja. Ese que ponían en la casetera del fiat 147 azul de patente EF-2222. Ese auto que tenía dos puertas, pero donde entraban hasta 8 personas y nos ibamos pa la playa, o al campo y hacíamos asados y encumbrabamos volantines. Quizás sueno a vieja nostalgica, pero es que lo soy un poco. Qué ganas de que mis hijos tuvieran una infancia más llena de verde y menos llena de Ipods y Jonas Brothers. Más llena de cacharros de pomaire y menos Nintendo Wii. Más llena de Papelucho y Candy y Marcos...
y con menos Power Rangers y Hanna Montana. No sé ustedes, pero yo, voto por volver a las raíces, a lo básico.



Gracias papis!

Desde la ventana

El lunes entregamos la primera parte del trabajo de fin de semestre, e decir el primer ejercicio del semestre. Y nos fue bakan.

Somos un grpo que lleva trabajando ya un rato juntos. COn ellos hice el corto final del año pasado y tambien recibimos hartas flores. También hicimos el documental del primer semestre... y todas las veces, nos ha ido bien. Al principio para mi (y supongo que para ellos) fue como terapia de shock. Tomemos en cuenta que yo tengo como 10 años más de los que tienen ellos y que yo venía hace ratísimo trabajando sola, aca en casa, con días enteros donde no pronunciaba palabra, porque todas las tipeaba nada más. Así que al principio entendernos fue dificil. Hablábamos lenguajes distintos y teníamos visiones distintas sobre cómo abordar los trabajos de la U.

Hoy, siento que casi casi, somos amigos. Nos peleamos y nos reconciliamos, salimos a tomar y hacemos los trabajos. Con algunos hablamos de cosas más profundas y personales, con otros solo nos reímos, pero siento que con todos se ha formado un vínculo de afecto, de cariño.

Y si bien al principio yo pensaba que "esos pendejos" jamás podrían tener nada que enseñarme a mi, me han enseñado cosas de mi misma que yo ni siquiera veía. He crecido con ellos y gracias a ellos, ellos me enseñan cuando no entiendo, y yo les enseño a ser más responsables, ellos me ayudan a relajarme cuando ando muy tensa, y yo los ayudo a cumplir cuando andan demasiado en las nubes. Son unos niños lindos y debo decir que es un orgullo para mi compartir con ellos.

Mi grupo de trabajo es el mejor, me apoyaron cuando hice de directora y ahora yo apoyo para que la cosa funcione. He aprendido a confiar en ellos, a creer en ellos y en mi misma también, en el trabajo de todos. Trabajar en grupo es todo un desafío y con mis compañeritos bakanosos resulta perfect.



video

Otoño/invierno

Ella tiene los ojos llorozos. Ella mira por la ventana y ve las ojas de los árboles caer al cemento lentamente. Ella se abriga un poco más porque afuera el viento arrasa con todo.

Ella recuerda las cosas que tenía que hacer para hoy, para mañana, mira su computador, allá en el escritorio, baja la mirada y con la mano derecha pulsa de nuevo el botón para cambiar el canal. Mira la tele, pero en realidad no la está viendo; sólo deja que pasen los canales uno trás otro.

Se seca los ojos, con la mano que tiene libre, sin cambiar su expresión. La luz que la rodea es oscura, como si no fuera luz. Entra su madre a la habitación y le dice que es hora de comer. Ella dice que todavía no tiene hambre, que no comerá. La madre la reprime, le dice contesta que no puede seguir así, así es que le deja la bandeja con comida al frente y se va aún reclamando.

Ella mira la bandeja todavía sin ninguna expresión y los ojos aún llorosos.
Ella toma un pañuelo del velador, pero justo antes de usarlo...

Estornuda.

Ella maldice su puto resfrío y comienza a tomarse la sopa que hay en la bandeja.

Los cocineros?

-"Amor... vamo a The Kooks?"
-"vamo poh"

Dooh, dooh, dooh doodoodooh dooh, Dooh, dooh, dooh doodoodooh dooh (8)

Universe & U



With your child's eyes
You are more than you seem


:)

I fly like paper, get high like planes

El otro día vi, de nuevo, el documental sobre Sigur Ros, Heima. Y siempre, siempre, en la parte en que estan tocando Hopippola en medio de un bosque, donde cuentan que hay un día nacional que celebra la vida al aire libre y todo el mundo sale a acampar y ellos tocan y se puede ver a familias enteras, niños y padres bailando y encumbrando unos volantines rojos, todo con los colores bien saturados... siempre, siempre... me pongo a llorar. Me inunda un sentimiento extraño como de sobrecogimiento. Mi novia me preguntó que por qué lloraba. Y yo le dije casi atorada, cual pendeja con pena, que la belleza de la vida nunca dejaba de impresionarme. Pero, ahora que lo pienso, siento que la respuesta me quedó corta.
Yo soy bien llorona y emocional. Lloro hasta con la doctora polo o con las cursilerías de Grey's Anatomy. Cómo será que ayer casi me puse a llorar con Lost cuando Sawyer y Kate se ven después de 3 años.
La verdad es que me inunda un sentimiento como de belleza. Como de amor. Pero no amor hacia otras cosas... sino... medio metafísico quizás. Por que a la larga, la belleza que veo a mi al rededor no tiene que ver con las cosas estéticas, o ñoñas o lindas. Me he dado cuenta de que también puede verse la belleza en la desigualdad, en la tristeza, en la soledad, en lo monstruoso. Y esas ganas de llorar vienen como de un sentimiento extraño de felicidad, de paz y más que nada de agradecimiento por la portunidad que se me ha otorgado de existir y poder ver y sentir eso tan bello.
La vida me supera, me agarra con sus manos y me hace cosquillas en la guata y de pura felicidad me dan ganas de llorar y las lágrimitas de amor corren por mis mejillas.
Infinitas gracias al universo.
Y un escupitajo en la cara a los noticieros y sus gripes asesinas, porque a mi, esto, no me lo quita ni la muerte wichipirichi.


Cosas

He estado leyendo harto el blog de Villouta (lo pueden encontrar a su drecha). Ahí me he encontrado con cosas bien buenas. Y otras que no comparto. Pero en general, creo que el mensaje de fondo es bueno. Buenisimo, la verdad. Es como un mensaje... mmm... inspirador.
La verdad es que ahora estoy haciendo otro ensayo, sobre el cine sovietico esta vez (no confundir con cine ruso, cosas distintas, por una razon que aun no descubro en los textos que he leido), pero espero en la semana tener unos minutos para ahondar en el tema.


Eso.
Nada mas.

Más Cine y más y más y más

Estoy enamorada del cine.
Cada día lo amo más.
Cada día me dan más ganas de ponerme a rodar AHORA YA!
Tomar una camarita y empezar a grabar. Y editar. Y ponerle musiquita.
Y que se vea bonito.

El cine es como la magia... usted, mi amigo lector, creerá que hay veces en que es llegar y poner la cámara y pasarle el libreto/guión a los actores y decir acción. Pero no es así... hay cierta... artesanía detrás. Cómo pongo las luces... sobre qué cosas, lugar o persona, de qué colores será el set... cómo es la locación, cómo soluciono los problemas de infraestructura o de iluminación o cómo, finalmente, quiero que se vea mi película.

Es como armar puzles... de... no sé... 2000 piezas... esos de paisajes... que cuando uno los está armando se puede topar con 10 maneras distintas de poner ese pedazo de cesped con las florcitas blancas que de tan grande el dibujo hasta los pixeles se le notan.

Es como armar puzles, pero, para mi, con amor. Con guata. Con belleza. Con vida.
Como este video: